Pasos básicos en el proceso de diseño de una infografía

El guión es el primer paso, de los tres que suelen seguirse, para hacer el diseño de una infografía. Antes de tener un guión, lógicamente, debe elegirse un tema, una idea sobre la que investigar y recopilar información. En mi día a día de trabajo lo habitual es que sea un editor quien redacte el guión, aunque probar a crearlo una misma siempre puede ser un reto interesante para profundizar en algún tema concreto. Cuando el guión llega a mí, lo que hago es valorar si funciona a nivel de diseño infográfico, teniendo en cuenta que hay que traducir a narrativa visual todo el contenido. Por ello, me fijo en la estructura, la jerarquía de los textos, la coherencia, la redacción, los títulos, la extensión de las frases, etc y hago comentarios y sugerencias que envío junto con ideas e indicaciones sobre el diseño.

El boceto es el segundo paso. Una vez que el cliente aprueba el guión, realizo un boceto a mano teniendo en cuenta aspectos importantes de lenguaje visual como la composición, formas, tamaño, orden, ritmo, contraste, etc, sin olvidar la creatividad o la funcionalidad, claridad y legibilidad. Algunas veces, en este mismo punto del proceso, cuando no hay ninguna guía de estilo definida, planteo un look and feel realizando una pequeña muestra a modo de ejemplo que ayuda a imaginar el estilo y aspecto estético final. En mi instagram pueden verse bocetos y procesos de diseño de algunas infografías; por ejemplo, aquí o aquí.

La infografía se realiza en el tercer y último paso. Después de obtener el visto bueno al boceto y al estilo, en caso como digo de no venir dado por el cliente, paso directamente al diseño de la infografía. Con el boceto de base y el look and feel aprobado, simplemente queda ejecutar. Es en esta fase cuando enchufo los auriculares y, con música de fondo, estructuro paso a paso cada tarea; hacer iconos > hacer ilustraciones > hacer gráficos > dar formato a textos > formar bloques > ordenar bloques > adaptar tamaños > ajustar espacios > colorear. Así, como quien sigue una receta de cocina, ingrediente a ingrediente y paso a paso, como por arte de magia, se consigue un resultado final sabroso, nutritivo y estético. Un poco de mano para las especias y un ligero toque personal nunca están de más para conseguir que el plato tenga un plus de buen gusto y originalidad.

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